La muerte de Ernesto Cherquis Bialo reavivó no solo el recuerdo de su extensa trayectoria en el periodismo deportivo, sino también de esos detalles únicos que lo convirtieron en una figura inconfundible. Entre ellos, uno de los más recordados por colegas y oyentes: su particular manera de pronunciar Johannesburgo.
Con su estilo enfático, teatral y cargado de personalidad, Cherquis Bialo transformaba nombres propios en verdaderas marcas registradas. “Johannesburgo” no era una palabra más en su relato: la decía con una entonación especial, alargando sílabas y dándole un peso dramático que captaba la atención del público.
Un estilo que marcó época
Quienes lo escucharon durante años en radio y televisión coinciden en que esa forma de decir ciertos nombres —en especial ciudades o escenarios internacionales— era parte de su impronta. No se trataba solo de informar, sino de narrar con una identidad propia.
En el caso de Johannesburgo, sede de eventos deportivos de relevancia mundial como el Mundial de Sudáfrica 2010, su pronunciación se volvió casi un guiño para la audiencia. Cada mención generaba una reacción inmediata: reconocimiento, sonrisa y, muchas veces, imitación.
Más que una anécdota
Lejos de ser un detalle menor, esa manera de expresarse reflejaba una concepción del periodismo en la que la voz, la interpretación y el estilo eran tan importantes como el contenido.
Cherquis Bialo entendía el relato como una construcción, donde cada palabra podía tener un peso propio. Por eso, su “Johannesburgo” trascendió lo anecdótico y se convirtió en parte de su legado.__IP__
El recuerdo que queda
Hoy, tras su fallecimiento, ese tipo de rasgos vuelven a cobrar valor entre quienes lo siguieron durante décadas. Más allá de sus análisis, primicias o coberturas, queda también ese costado distintivo que lo hacía único frente al micrófono.
En un mundo donde muchas voces tienden a uniformarse, la figura de Cherquis Bialo recuerda que el estilo personal sigue siendo uno de los sellos más fuertes del periodismo. Y, para muchos, bastará escuchar cómo alguien dice “Johannesburgo” para que su recuerdo vuelva a aparecer. #AgenciaNA.

